Difusión del conocimiento de las ciencias médicas

07/09/2021

Los costos en las organizaciones sanitarias

Por Prof. Dr. Juan Carlos Ponce

. Lectura de 3 minutos

Desarrollar un sistema de costos eficiente es de fundamental importancia para el éxito de nuestras organizaciones sanitarias

Una definición sencilla y fácil sobre lo que es un costo es: la conformación de todo esfuerzo o sacrificio necesario para obtener un determinado producto o servicio.

A partir de esta sencilla definición, comencemos por diferenciar a los mercados de productos (bienes tangibles), de los mercados de servicios (bienes intangibles),

A las empresas de bienes tangibles (físicos), los costos de producción (fabricación) son en un 70% costos directos (materias primas y mano de obra directa (MOD)) y un 30 % costos indirectos (Gastos de estructura empresarial y mano de obra indirecta (MOI); mientras que en empresas de servicios (bienes intangibles), entre las que se encuentran los servicios de salud, la proporción es de un 15% de costos directos (consumibles, medicamentos, reactivos y Mano de obra directa) y un 85 % Indirectos (mano obra indirecta  y servicios personales).

La determinación de los costos directos es sumamente sencilla ya que se conforma por el consumible directo que forma parte del producto o servicio, o sea que son fácilmente mensurables, fácilmente medibles, forman parte principal del servicio y por ende es de suma practicidad calcular su incidencia; mientras que los indirectos requieren, para su determinación y asignación al producto, el desarrollo de módulos de distribución o “Cost Drivers”, que permitan atribuir matemáticamente al servicio la parte proporcional que corresponde.

Es de tener muy presente que los costos indirectos o también llamados costos de estructura no tienen correlación con la cantidad de productos prestados y por ende “facturados” convirtiéndose en lo que comúnmente se llaman costos fijos.

No importa la cantidad de servicios que facture, estos costos permanecerán siempre ahí, fijos y por ende deberá cubrirlos de alguna manera.

Esta situación lleva a que esos costos no podrán ser solventados con el volumen de facturación y por lo tanto debo sumarlos a los costos de elaboración directos permitiendo la determinación de mi costo total y el precio de venta del servicio, y la rentabilidad si hubiese.

La complicada asignación de estos costos implica también la posibilidad de un error en la determinación de los precios. Por lo tanto, vemos que los precios de la salud son de difícil obtención, generándose en muchos casos por esta complejidad, la fijación de precios excesivos para cubrir eventuales errores.

Esta situación no nos permite realizar un cálculo real de la relación costo-beneficio, lo que a su vez genera toma de decisiones económico financieras erradas.

Más allá de esta dificultad, el propio mercado de la Salud tiene características muy diferenciadas con otros mercados, en los cuales pueden existir fuerte barreras de entrada y de salida y los grupos de poder influyendo en forma notable en la oferta y la demanda  y por ende condicionando  los precios.

Por lo general las organizaciones del área de la salud, no tienen en cuenta la importancia que tiene la “NO CALIDAD” en generación de costos improductivos y  la “fabrica” costos que no tienen correlación con la producción de salud, generando una ineficiencia silenciosa y difícil de determinar, impidiendo lograr una estabilidad en la operativa organizacional.

Quizás estos dos aspectos merezcan un desarrollo especifico ya que se constituyen en una amenaza continua que impide el crecimiento y genera caos institucional.

Fuentes:

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