Difusión del conocimiento de las ciencias médicas

01/09/2022

Los adultos mayores y la actividad física

Por Redacción DOCMED

. Lectura de 4 minutos

El envejecimiento es un proceso natural e inevitable, y los adultos mayores enfrentan desafíos únicos en relación con su salud y bienestar.

Uno de los aspectos clave para mantener una vida saludable y activa en esta etapa es la participación regular en actividades físicas adecuadas. Aunque es común asociar la vejez con la disminución de la actividad física, numerosas investigaciones demuestran que el ejercicio regular puede mejorar significativamente la salud física y mental de los adultos mayores.

La actividad física regular en los adultos mayores tiene numerosos beneficios para la salud. Ayuda a mantener la fuerza muscular, la densidad ósea y la flexibilidad, lo que reduce el riesgo de caídas y fracturas.

 Además, la actividad física mejora la salud cardiovascular, disminuye la presión arterial, regula los niveles de glucosa en sangre y reduce el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

La actividad física también desempeña un papel crucial en la salud mental y cognitiva de los adultos mayores. Se ha demostrado que el ejercicio regular reduce el riesgo de depresión y ansiedad, mejora el estado de ánimo y la autoestima, y promueve una sensación de bienestar general. Además, se ha observado que la actividad física está relacionada con un menor riesgo de deterioro cognitivo y demencia, mejorando la función cerebral y la memoria.

Participar en actividades físicas en grupo o en comunidad puede tener un impacto significativo en la salud social de los adultos mayores.

Proporciona oportunidades para establecer nuevas amistades, fortalecer las relaciones existentes y fomentar un sentido de pertenencia. Además, la participación en actividades físicas grupales promueve la motivación, la diversión y el apoyo mutuo, lo que contribuye a una mayor adherencia a un estilo de vida activo.

Existen pautas y recomendaciones específicas para la actividad física en adultos mayores.

Se sugiere que los adultos mayores realicen al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a vigorosa por semana, junto con ejercicios de fortalecimiento muscular dos o más días a la semana.

Sin embargo, es esencial adaptar las actividades a las capacidades individuales y tener en cuenta las condiciones médicas preexistentes.

Es recomendable que los adultos mayores consulten a su médico antes de comenzar cualquier programa de actividad física, especialmente si tienen alguna condición médica crónica.

Algunas estrategias para fomentar la participación de los adultos mayores en la actividad física incluyen:

  1. Elección de actividades adecuadas: Es importante seleccionar actividades que sean seguras y apropiadas para la edad y capacidad física de cada individuo. Se  incluye caminar, nadar, bailar, practicar tai chi o yoga.
  2. Incorporar ejercicio en la rutina diaria: Fomentar pequeños cambios en la rutina diaria, como subir escaleras en lugar de usar el ascensor, caminar en lugar de conducir para distancias cortas, y dedicar tiempo a realizar actividades físicas en el hogar.
  3. Programas de ejercicios supervisados: Los adultos mayores pueden beneficiarse de programas de ejercicios supervisados por profesionales de la salud, como fisioterapeutas o entrenadores personales especializados en adultos mayores. Estos programas pueden adaptarse a las necesidades individuales y ofrecer un entorno seguro y de apoyo.
  4. Participación en grupos o clases: Unirse a grupos de ejercicio o clases específicamente diseñadas para adultos mayores puede aumentar la motivación y brindar un sentido de comunidad. Ejemplos incluyen clases de baile, aeróbicos acuáticos o grupos de caminata.
  5. Enfoque en el equilibrio y la prevención de caídas: La actividad física que incluye ejercicios de equilibrio y fortalecimiento muscular puede ayudar a reducir el riesgo de caídas en los adultos mayores, lo cual es especialmente importante considerando que las caídas son una de las principales causas de lesiones en esta población.

Si bien la actividad física tiene muchos beneficios, los adultos mayores pueden enfrentar desafíos para participar en ella. Algunos desafíos comunes incluyen la falta de motivación, el miedo a lesionarse, la falta de acceso a instalaciones adecuadas y las barreras físicas. Para superar estos desafíos, es importante ofrecer apoyo, educación y recursos adecuados.

Los profesionales de la salud, familiares y cuidadores pueden desempeñar un papel clave al brindar información, alentar la participación y adaptar las actividades a las necesidades individuales.

La actividad física regular en los adultos mayores es esencial para promover la salud y mejorar la calidad de vida.

Los beneficios físicos, mentales y sociales de la actividad física son significativos y pueden contribuir a un envejecimiento saludable y activo.

Al seguir las recomendaciones y estrategias adecuadas, podemos fomentar la participación de los adultos mayores en actividades físicas seguras y adaptadas a sus necesidades individuales, brindándoles la oportunidad de disfrutar de una vida plena y enérgica en sus años dorados.

Fuentes:

Imagen 1. Universidad Nacional del Litoral-UNL: :https://www.unl.edu.ar/noticias/news/view/presupuesto

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