Difusión del conocimiento de las ciencias médicas

02/12/2022

Resistencia a los antifúngicos – Enfermedad fúngica invasiva (DFI)

Por Dr. Costa Horacio Oscar

. Lectura de 5 minutos

Las enfermedades infecciosas se encuentran entre las principales causas de mortalidad y una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo.

En el mes de Octubre pasado, la Organización Mundial de la Salud ha presentado en Ginebra un informe sobre patógenos fúngicos, incluyendo un listado priorizado de hongos que permite fomentar y dirigir los esfuerzos en investigación para mejorar salud pública contra las infecciones causadas por estos microorganismos.

El grupo de expertos técnicos que ha apoyado a la OMS para la realización del informe está coordinado por Ana Alastruey, investigadora del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), España,  científica titular del Laboratorio de Micología en el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII.

La investigadora señala que la decisión de llevar a cabo este estudio se debe a que «la resistencia a antifúngicos está aumentando en todo el mundo, generando el incremento de infecciones producidas por especies multirresistentes, como Candida auris, y el desarrollo de resistencias en patógenos normalmente sensibles, como por ejemplo, A. fumigatus».

Esto es especialmente preocupante, debido a la limitada lista de medicamentos antifúngicos disponibles para el tratamiento de infecciones humanas y con pocos nuevos compuestos en estado de investigación y desarrollo.

Las enfermedades fúngicas invasivas (IFD, por sus siglas en inglés) están aumentando en general y particularmente entre las poblaciones inmunocomprometidas. El diagnóstico y tratamiento de lAs IFD son desafiados por el acceso limitado a diagnósticos y tratamientos de calidad, así como por la aparición de resistencia antifúngica en muchos entornos.

Las infecciones fúngicas reciben muy poca atención y recursos, lo que lleva a una escasez de datos de calidad sobre la distribución de las mismas  y sus patrones de resistencia.

 En  el 2017, la OMS elaboró ​​su primera lista de ¨patógenos bacterianos prioritarios (OMS- BPPL) ¨en el contexto de una creciente resistencia a los antibacterianos, con el objetivo de ayudar a impulsar la acción mundial, incluida la investigación y el desarrollo (I+D) de nuevos tratamientos.

Inspirándose en el BPPL, la OMS ha desarrollado la primera lista de los ¨patógenos fúngicos prioritarios (OMS- FPPL) ¨.

El FPPL de la OMS, es el primer esfuerzo mundial para priorizar sistemáticamente los patógenos fúngicos, teniendo en cuenta sus necesidades de I+D no satisfechas y la importancia percibida para la salud pública. Tiene como objetivo enfocar e impulsar más investigaciones e intervenciones políticas que fortalezcan la respuesta global a los hongos.

El desarrollo de la lista siguió un enfoque de análisis de decisión multicriterio (MCDA). La priorización del proceso está centrada en patógenos fúngicos que pueden causar infecciones sistémicas agudas y subagudas invasivas, para las cuales existe resistencia a los medicamentos.

El informe establece parámetros y prioridades que permitan  mejorar el manejo de los hongos patógenos, señalando niveles de urgencia y gravedad en torno a la enfermedad grave, las estancias hospitalarias, la vigilancia epidemiológica, los niveles de resistencias antimicrobianas, las herramientas diagnósticas y los tratamientos disponibles.

 Se proponen tres áreas principales de acción:

(1) fortalecer la capacidad del laboratorio y la vigilancia;

(2) inversiones sostenibles en investigación, desarrollo e innovación; y

(3) intervenciones de salud pública.

Se alienta a los países a mejorar  gradualmente su capacidad de diagnóstico micológico para intervenir en este tipo de infecciones y para realizar su vigilancia.Se necesitan más inversiones en investigación en micología básica, I+D de medicamentos antifúngicos y diagnóstico.

Es importante la colaboración entre sectores para abordar el impacto del uso de antifúngicos en la resistencia en todo el espectro de One Health.

Los casos de enfermedad fúngica invasiva , están aumentando a medida que la población en riesgo continúa expandiéndose.

Las personas con mayor riesgo,  son aquellas con problemas de salud subyacentes o con un sistema inmunitario debilitado, como enfermedad pulmonar crónica, tuberculosis previa (TB), VIH, cáncer y diabetes mellitus.

También, están en riego los pacientes críticos en una unidad de cuidados intensivos(UCI), pacientes sometidos a procedimientos médicos invasivos que reciben antibióticos de amplio espectro, y aquellos que toman medicamentos inmunosupresores también están en riesgo.

Esto es debido a muchos factores, incluidos los avances en la medicina moderna y la accesibilidad a terapias y intervenciones que dañan el sistema inmunitario, como la quimioterapia y la inmunoterapia para el cáncer, y trasplante de órgano sólido.

 Constantemente, se identifican nuevos grupos en riesgo de IFD. Entre los cuales se incluyen a los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedad hepática o renal, enfermedad respiratoria viral con  infecciones del tracto respiratorio  como la influenza y aquellos con infecciones previas por micobacterias no tuberculosas.

 La pandemia por coronavirus (COVID-19) se ha asociado con un aumento en la incidencia de Infecciones fúngicas invasivas comórbidas. Tres grupos de infecciones fúngicas asociadas a COVID-19; aspergilosis, mucormicosis y candidemia, se informaron con frecuencia, a menudo con consecuencias devastadoras.

Finalmente, hay evidencia que sugiere que tanto la incidencia como el rango geográfico de infecciones fúngicas se están expandiendo globalmente debido al cambio climático.

 Ranking final de patógenos:

Los 19 patógenos fúngicos incluidos se clasificaron en tres grupos prioritarios en función de sus puntajes numéricos y discusiones de consenso entre el AG FPPL de la OMS).

  • Grupo crítico: Cryptococcus neoformans, Candida auris, Aspergillus fumigatus y Candida albicans.
  • Grupo alto: Nakaseomyces glabrata (Candida glabrata), Histoplasma spp., causante de eumicetoma. Mucorales, Fusarium spp., Candida tropicalis y Candida parapsilosis.
  • Grupo mediano: Scedosporium spp., Lomentospora prolificans, Coccidioides spp., Pichia kudriavzeveii (Candida krusei), Cryptococcus gattii, Talaromyces marneffei, Pneumocystis jirovecii y Paracoccidioides spp.

 El peso relativo de la importancia de cada criterio para la clasificación de las prioridades de I+D varió considerablemente, lo más importante fue la resistencia a los antifúngicos (38,5 %), seguida de las muertes (13,9 %), el tratamiento basado en la evidencia (11,9%), acceso al diagnóstico (10,4%), incidencia anual (8,5%) y complicaciones y secuelas (8,4%).

 Existen variaciones notables y comprensibles en la clasificación de algunos patógenos. Por ejemplo, el ¨Lomentospora prolificans¨,  ocupó el primer lugar en la necesidad de I+D debido a la falta de opciones de tratamiento eficaces,  pero se clasificó bajo por su importancia para la salud pública percibida debido a su rareza. Ocupó el puesto 13.

 Por el contrario, Aspergillus fumigatus y Candida albicans se clasificaron más abajo en cuanto a las necesidades de I+D no satisfechas, pero clasificados alto por su carga de salud pública. En general, ambos se clasificaron entre los cuatro primeros.

 Los patógenos y las infecciones fúngicas son un problema de salud pública mundial cada vez mayor.

Fuentes:

Organización Mundial de la Salud https://www.who.int/publications/i/item/9789240060241 Sinc- https://www.agenciasinc.es/Noticias/Espana-coordina-un-proyecto-de-la-OMS-para-mejorar-la-lucha-contra-hongos-patogenos

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