Difusión del conocimiento de las ciencias médicas

24/06/2026

Deportistas – Examen Preparticipativo – I –

Por Dra. Belén Montero

. Lectura de 4 minutos

La valoración médica previa a la participación deportiva adquiere una relevancia fundamental desde los puntos de vista clínico, legal y preventivo.

El exámen preparticipativo (EPP) es una herramienta destinada a identificar condiciones que puedan aumentar el riesgo de eventos adversos durante la práctica deportiva.

No obstante, a la comunidad le resulta difícil comprender cómo un joven aparentemente sano puede morir mientras practica deporte.

El examen preparticipativo deportivo, fundamentalmente la Evaluación Cardiovascular Preparticipativa (ECVPPD) representa un componente crítico, ya que su principal objetivo es identificar enfermedades cardíacas preexistentes o factores de riesgo que puedan poner en peligro la salud del deportista durante el ejercicio. 

La práctica deportiva, aunque beneficiosa, puede actuar como un desencadenante de eventos fatales en individuos con patología cardíaca oculta y hoy día se lleva el mayor porcentaje de las causales de muerte súbita.

Por ello, la valoración médica previa a la participación deportiva adquiere una relevancia fundamental tanto desde el punto de vista clínico como legal y preventivo.

Concepto y objetivos

La prevención de la muerte súbita asociada al deporte debe tener tres pilares fundamentales:

  • La ECVPPD como screening destinado a evaluar la salud cardiovascular.
  • Instauración de mecanismos para la resucitación cardiopulmonar (RCP) y desfibrilación (DEA), sin demora .
  • Elaboración de registros nacionales.

El principal objetivo del reconocimiento cardiológico precompetición debe ser detectar precozmente aquellas patologías cardíacas capaces de constituir un riesgo de muerte súbita al atleta.

El examen debe ser adaptado según edad, sexo, tipo de deporte e intensidad del entrenamiento, considerando las particularidades fisiológicas del atleta.

Definición – Incidencia

Se define como muerte súbita a aquella que ocurre de forma brusca e inesperada durante la actividad deportiva o inmediatamente después de finalizada la misma, teniendo lugar dentro de la hora de iniciados los síntomas en un individuo supuestamente sano.

Su incidencia es mas frecuente en varones y en mayores de 35 años, la mayoría de los casos de muerte súbita son por patología cardiaca previa pero en un alto porcentaje se desconoce su origen.

Causas según la edad

En deportistas jóvenes, menores de 35 años predominan las cardiopatías estructurales hereditarias como la miocardiopatía hipertrófica (la más frecuente en Argentina), la displasia arritmogénica del ventrículo derecho, las canalopatías (síndrome de QT largo o corto, síndrome de Brugada, Wolff-Parkinson-White) y las anomalías coronarias congénitas.

En mayores de 35 años, la causa más frecuente es la enfermedad coronaria aterosclerótica. Factores no cardíacos, como el uso y abuso de drogas prohibidas (anabólicos, esteroides, hormonas de crecimiento, eritropoyetina, anfetaminas, cocaína, etc), asma grave o alteraciones hidroelectrolíticas, también pueden actuar como desencadenantes.

Evaluación médica

La evaluación debe comenzar con una historia clínica detallada y un examen físico completo.

La anamnesis debe incluir.

  • Antecedentes familiares tales como muerte súbita en menores de 50 años, cardiopatías, miocardiopatía hipertrófica, arritmias.
  • Antecedentes personales de síntomas como disnea, dolor precordial o palpitaciones en relación con esfuerzo, sincope durante el ejercicio o hasta una hora después del mismo, soplo cardiaco, diagnostico de patología CV y el uso de fármacos o suplementos.

El examen físico:

Debe descartar hábito marfanoide, evaluar signos vitales, auscultación cardiaca en posición de pie y acostado, registro de tensión arterial, palpación de pulsos periféricos, índice de masa corporal y características morfológicas del deportista.

Exámenes complementarios

Entre los estudios complementarios, el electrocardiograma (ECG) de 12 derivaciones constituye la herramienta inicial más utilizada, aumenta la probabilidad de identificar personas de riesgo, ya que es anormal en el 95% de los casos de miocardiopatía hipertrófica y está alterado en la DAVD y en los síndromes arritmogénicos (QT largo, Wolff-Parkinson-White, Brugada).

Según la Sociedad Europea de Cardiología y del Comité Olímpico Internacional (COI) el ECG puede permitir el diagnóstico de hasta el 60-70% de las causas de muerte súbita.

También se postula que para reducir los falsos positivos, se recomienda que el ECG de 12 derivaciones sea informado por un médico cardiólogo.

El ecocardiograma Doppler y la prueba ergométrica graduada (PEG) se reservan para casos con hallazgos clínicos o factores de riesgo cardiovascular; sin embargo la implementación  de estos estudios se recomiendan con mayor frecuencia en deportistas de competición de nivel nacionales e internacional de alto rendimiento, así como en situaciones puntuales.
La PEG se utiliza para la evaluación de la aptitud física y como método de diagnóstico. Se recomienda su inclusión para deportistas mayores de 40 años (hombres y mujeres), o entre los 30 y 40 años si existe un factor de riesgo. En menores de 30 años, se indica si hay dos o más factores de riesgo o antecedente de muerte súbita familiar.
Por ultimo existen otros métodos, como la resonancia magnética cardíaca o el Holter, utilizados solo ante casos específicos.

Dado el espacio asignado continuamos este desarrollo en forma independiente, sugerimos continuar en Deportistas- Examen Participativo II

Fuentes:

Imagen: Getty — T.P.F.-Diplomatura de Medicina del Deporte y Ciencias Aplicadas- Universidad Tecnológica Nacional (B.A.).

Artículos destacados

error: Content is protected !!