En el año 2025, la Organización Panamericana de la Salud, presentó “Cómo luchar contra la información falsa sobre las vacunas” y publica la “Guía para los trabajadores de salud”, de ella extraemos el siguiente contenido y recomendamos leer la guía en su totalidad.
Los trabajadores de salud son una de las fuentes más fiables a las que la gente puede acudir para hacer preguntas sobre la vacunación.
También pueden influir positivamente en el comportamiento relacionado con la vacunación, incluso en el caso de los pacientes que cuestionan las vacunas.
Dada la amenaza cada vez mayor que supone la información errónea sobre las vacunas que se difunde tanto dentro como fuera de Internet, el papel de los trabajadores de salud a la hora de defender con firmeza las vacunas y responder a las preguntas e inquietudes es más importante que nunca.
La confianza es la columna vertebral del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), y la relación de los trabajadores de salud con la comunidad es clave para fomentar dicha confianza, especialmente cuando quienes practican el negacionismo científico tratan de impedir que la gente se vacune.
Las personas que han estado expuestas a información errónea sobre las vacunas tienen menos probabilidades de querer vacunarse, aunque ya se hayan vacunado antes.
Dada la enorme cantidad de información que la gente recibe cada día, es inevitable que se transmita información errónea, incluso a través de personas que no difundirían rumores de forma intencionada.
Información errónea
La expresión “información errónea” se refiere a toda la información falsa, ya sea que se difunda con mala intención o no.
La información errónea se difunde con más rapidez y llega más lejos que la verdad: está diseñada específicamente para volverse viral, ya que es persuasiva y emotiva, ofrece explicaciones simplistas para situaciones complejas, llena vacíos de información (sobre todo en las crisis, como se vio durante la pandemia de COVID-19), se adapta a la visión que las personas tienen del mundo y les hace sentir que pertenecen a una comunidad.
La información errónea suele ser más convincente cuando parece contener una pizca de verdad.
Superdifusores y utilidades
La información errónea es un gran negocio, sobre todo para el pequeño grupo de “superdifusores” responsables de generar la mayor parte de la información errónea sobre las vacunas que circula en Internet.
Se trata de personas que profesan el negacionismo científico y que ganan mucho dinero de las siguientes maneras:
- Vendiendo complementos, productos alimentarios o “curas secretas”, así como libros y videos sobre supuestos engaños en materia de salud pública y sobre teorías conspirativas;
- Facturando honorarios como oradores; recaudando donaciones y cobrando cuotas de suscripción para brindar acceso a sus contenidos;
- Dando clases sobre temas como la crianza sin vacunas y el activismo en ese ámbito; Organizando “retiros de bienestar”;
- Poniendo en práctica el mercadeo mutuo, un sistema en el que esos superdifusores se pagan entre sí por promocionar los productos de los demás.
Las plataformas
Las plataformas de las redes sociales obtienen beneficios gracias a estas personas, ya que la información errónea sobre las vacunas que ofrecen genera tráfico y participación.
Además, esas plataformas son sitios clave donde el negacionismo científico puede ampliar su base de clientes: los algoritmos tienden a crear cámaras de eco o resonancia que pueden aislar a los usuarios de las fuentes legítimas de información sobre las vacunas.
La tecnología también ha contribuido a que resulte cada vez más fácil para casi cualquier persona crear y difundir contenido digital con información errónea sobre las vacunas.
Las plataformas digitales permiten compartir información con rapidez y sin pensarlo demasiado, y las amistades, los familiares y los miembros de la comunidad no suelen cuestionar esa información.
Dado el espacio asignado, continuamos esta presentación en forma independiente en: Vacunas – «Negacionismo» – Verificación





















































